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En lo que va del 2018, se han alcanzado una serie de récords en la temperatura terrestre y desastres inducidos en diversas regiones del mundo. Frente a este escenario, resulta urgente aumentar la ambición climática y los flujos de dinero para financiar proyectos climáticos. Climate Tracker te ha preparado una guía para entender en qué consisten las finanzas del cambio climático.

¿Qué son las finanzas climáticas exactamente?

Para hacer frente a las amenazas que origina el cambio climático se necesita de inversiones financieras que faciliten la implementación de acciones de mitigación y adaptación en países desarrollados y en vías de desarrollo. A estos flujos de recursos financieros se les conoce como finanzas del cambio climático.

¿Cuáles son los tipos de finanzas climáticas?

Usualmente, se consideran tres tipos de finanzas del cambio climático:

  • Finanzas para la mitigación: se dirige a proyectos para mitigar las causas que llevan al cambio climático. Por ejemplo: proyectos de energías renovables, reforestación, y otras iniciativas bajas en carbón.
  • Finanzas para la adaptación: se refiere a financiar proyectos orientados a incrementar la adaptación a los impactos climáticos.
  • REDD+: se relaciona con el dinero invertido en proyectos para la protección y reforestación de los bosques. Muchas veces, a través del comercio de bonos de carbono.

Además, existen una serie de Fondos del Clima a través de los cuales se realizan los flujos de las finanzas climáticas. Los más importantes a nivel global son:

Fondo Verde del Clima (The Green Climate Fund – GCF): es el más grande fondo del clima dentro de la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático. Su objetivo es promover la adaptación, el desarrollo sostenible, y disminuir las emisiones en los países en desarrollo. A pesar de que el fondo se encuentra atrasado en su objetivo de recaudar $100 mil millones de dólares anuales al 2020, este es el fondo más grande con $10.3 mil millones en total recaudados por sus donantes a Diciembre de 2016.
Fondo para el Medio Ambiente Mundial (The Global Environment Facility – GEF): fue establecido en 1991 para hacer frente a los problemas ambientales globales, incluyendo las finanzas del cambio climático, en asociación con gran parte de los países que son parte de la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático. Con sede en Washington, D.C., el GEF ha previsto $14.5 millardos de dólares  en financiamiento a través de los años; además de $75.4 millardos de dólares en financiamiento privado complementario para cerca de 4,000 proyectos. El GEF además maneja otros fondos como el Fondo Especial del Cambio Climático y el Fondo para los países Menos Desarrollados
Fondo de Adaptación (Adaptation Fund): fue establecido en 2001 bajo el Protocolo de Kyoto y lanzado en 2007 para ayudar a los países a adaptarse al cambio climático. Con relación al Fondo Verde del Clima y el Fondo para el Medio ambiente Mundial, el Fondo de Adaptación ha distribuido mucho menos financiamiento: $354.9 millones de dólares en 61 países desde 2010.

¿Las finanzas climáticas son como la ayuda internacional?

La definición de las finanzas climáticas está protegida por Naciones Unidas, y está hace una distinción deliberada entre ayuda exterior y finanzas climáticas.

La razón para esta distinción consiste en que bajo la definición de Naciones Unidas, las finanzas del cambio climático deben ser “nuevas y adicionales” a todo tipo de ayuda exterior que se haya comprometido y deben estar específicamente destinadas a proyectos del cambio climático. Esto usualmente es complicado en la práctica, y hace que la transparencia de los fondos sea fundamental para prevenir una superposición entre las finanzas climáticas y la ayuda exterior.

¿Las finanzas climáticas provienen sólo de los gobiernos?

Las finanzas para el cambio climático pueden provenir de fuentes públicas o privadas.

Incluso si los países son considerados responsables de los flujos de cambio climático, esta puede venir del sector privado, también. Existe, por ejemplo, algo llamado finanzas climáticas “apalancadas”, en la que las finanzas climáticas de un gobierno consiguen iniciar un proyecto, hasta el punto en que se convierte en económicamente viable para que las empresas empiecen a invertir en este.

¿De cuánto dinero se está hablando?

La palabra importante es “movilizar”, lo cual significa que si bien los gobiernos (y las instituciones financieras internacionales, es decir, los fondos climáticos) deben liderar la búsqueda de dinero, no se especifica cuánto del dinero debe provenir de los bolsillos del gobierno y cuánto del sector privado.

Se espera que estos $ 100 mil millones se canalicen a través del Fondo Verde del Clima. Si bien aún se está lejos de alcanzar su objetivo, este sigue siendo el fondo climático más grande, con un total de 10.3 mil millones de dólares comprometidos por los gobiernos donantes a partir de diciembre de 2016.

¿Cuánto dinero debería dar cada país?

Si bien los gobiernos han aceptado la financiación climática en principio, no hay nada que dicte cuánto debe dar o recibir un gobierno. Hubo una fuerte discusión sobre lo que significaría ‘una contribución justa’ para las naciones más contaminantes del mundo. Al respecto, vale la pena leer el informe de Oxfam sobre el tema. 

¿Finanzas climáticas para América Latina y el Caribe?

América Latina y el Caribe es una región especialmente vulnerable a los efectos del cambio climático debido a su situación geográfica y climática, su condición socioeconómica y demográfica y la alta sensibilidad al clima de sus activos naturales, como los bosques y la biodiversidad.

Según estimaciones realizadas, los costos económicos del cambio climático en América Latina y el Caribe al 2050 se sitúan entre el 1,5% y el 5% del PIB regional.

El financiamiento climático resulta clave para lograr que los países en la región puedan alcanzar las metas propuestas en sus Contribuciones Nacionales Determinadas para hacer frente al cambio climático.

A la fecha, US$ 350 millones han sido aprobados por el Fondo Verde del Clima para financiar proyectos en América Latina.

¿Qué fondos apoyan a los países latinoamericanos?

Se calcula que los proyectos de mitigación en América Latina reciben seis veces más fondos que las actividades de adaptación de los fondos multilaterales para el clima, con USD 2500 millones y USD 400 millones respectivamente.

Además de los grandes fondos mencionados anteriormente, para financiar proyectos de mitigación y adaptación en América Latina, los recursos provienen principalmente de los siguientes fondos:

Fondo para una Tecnología Limpia (Clean Technology Fund – CTF): gestionado por el Banco Mundial y con una suma que asciende a los 935 millones de dólares, el fondo apoya a 27 proyectos en México, Chile, Colombia, Honduras y Nicaragua en iniciativas de energías renovables, eficiencia energética y transporte limpio.
Fondo Amazonía: creado en el 2008, el fondo está destinado a sistemas de monitorización y control de la deforestación en la Amazonía. Dicho fondo cuenta con un monto aprobado de 640 millones de dólares y apoya 94 proyectos en Brasil. El fondo es gestionado por el Banco de Desarrollo de Brasil (BNDES).
Programa de Inversión Forestal (FIP): con una suma aprobada de 151 millones de dólares, el fondo se enfoca en apoyar a países en desarrollo en sus esfuerzos para reducir la deforestación y degradación en proyectos REDD, y promover el manejo sostenible de los bosques.

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Andrea Garcia Salinas

About Andrea Garcia Salinas

Latin America Campaigner and videographer for Climate Tracker. Andrea is a Communicator for Development from Perú. She has worked in conservation and climate awareness with youth initiatives in Latin America. Currently studying a M.A. in International Development at Sciences Po Paris. @dellazule