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Eso es lo que acordaron diversos países del mundo en la COP21 hace sólo un par de años. No sólo para proteger glaciares, arrecifes y especies varias del Amazonas sino también para permitir y asegurar nuestra supervivencia.

El clima siempre ha sufrido variaciones, pero en el último siglo las temperaturas han aumentado peligrosamente. De hecho, la NASA confirmó que los últimos 15 años han sido los más calurosos de la historia —y que el año 2017 apunta a batir de nuevo el récord. Este inconveniente —causado por la masiva emisión de gases de efecto invernadero a través de las energías no renovables, la deforestación y la ganadería intensiva, entre otros— no sólo va a derretir nuestros polos. La conocida crisis climática que afecta al planeta, también lo hará sobre nuestra salud e incluso nuestra economía.

Y es que tan sólo un grado puede causar una diferencia enorme. En sólo diez años, por ejemplo, se han derretido 2 billones de toneladas de hielo de Groenlandia. A su vez, el nivel del mar ha subido de 10 a 20 centímetros, provocando inundaciones varias y un aumento de la acidificación del mar de hasta un 30%.

Y eso es solamente una pequeña parte a escala global. Porque, en España, también tenemos de lo que preocuparnos si siguen aumentando las temperaturas.

Difference between 1.5 and 2 degrees. Infographic by Carbon Brief.

España: uno de los países europeos más afectados por el cambio climático

Por nuestro clima y tradición agricultora, los españoles estaríamos en el grupo de los más vulnerables a los efectos del cambio climático. Según algunos científicos, la temperatura podría subir hasta siete grados en verano, teniendo consecuencias catastróficas para los animales y las personas. Estos son algunos de los cambios que veremos si sobrepasamos el límite de los 1’5ºC:

  1. El nivel del mar subirá. Con el aumento del nivel del agua, la costa de Doñana, las playas del Cantábrico o el delta del Ebro desaparecerán, y distintos acuíferos y suelos agrícolas se contaminarán. A su vez, se perderán especies de peces, pájaros y plantas, y aumentará el riesgo de inundación en la costa.
  2. Desaparecerán especies. Con la alteración de los ecosistemas, muchas especies autóctonas desaparecerán —desde el alcornoque hasta el oso pardo. Por otro lado, proliferarán otras especies invasoras, como el mejillón cebra —que puede afectar a las condiciones del agua y del funcionamiento de varias construcciones hidráulicas.
  3. Habrá incendios y sequías. El aumento de la temperatura provocará una disminución de las lluvias, al igual que una menor disponibilidad del agua, facilitando la propagación de incendios forestales y haciéndolos más difíciles de combatir.
  4. La economía se resentirá. Viéndose afectada la productividad de la pesca y de la agricultura, y con mayores dificultades para retener un turismo hasta ahora destacable, varios sectores económicos sufrirán pérdidas importantes.
  5. Aumentarán los riesgos para la salud. El cambio climático presentará importantes afecciones también sobre la salud humana. Aumentará la mortalidad por olas de calor —que serán más frecuentes y más intensas—, y se agravarán condiciones crónicas y enfermedades respiratorias. Además, se favorecerá la reproducción de mosquitos y la aparición de enfermedades tropicales como la malaria, el dengue o la meningitis.

Pero ahí no acaba la cosa. Los cultivos se secarán con mayor facilidad, disminuirá hasta un 20% el agua disponible, y se producirá una desertificación en el sur del territorio, empujando a España hacia un clima propio de países como Marruecos, en el norte de África. En definitiva: si rebasamos los 1’5ºC, afirman los científicos, nos encontraríamos con un escenario “sin precedentes en los últimos 10.000 años para toda la cuenca mediterránea”.

Y es que, aunque el actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo niegue, el 97% de los científicos admiten la realidad, y la urgencia, del cambio climático.

España fue uno de los países que asistió a la conferencia de Francia en 2015 para formar parte del Acuerdo de París, comprometiéndose junto con países como la India, China o Estados Unidos a tomar medidas sobre el asunto. Y, si bien como país ha ratificado el Acuerdo, todavía queda mucho por hacer.

Actualmente, España ocupa el puesto número 22 en el ranking mundial de la Huella Ecológica; algo que se traduce en que cada español necesita, aproximadamente, una media de 6’4 hectáreas de territorio para satisfacer su consumo. Según el Ministerio de Medio Ambiente, esto es casi tres veces más de lo que España se puede permitir, y hasta un 34% más de lo que era hace unos quince años.

Hoy en día contamos con un consenso científico en torno a la idea de que nuestro modo de producir y, sobretodo, de consumir, es insostenible. Y no sólo en lo que respecta a la alimentación, sino también al consumo energético y de bienes materiales.

Mapa que muestra el riesgo de desertificación en España (los tonos más rojos señalan aquellas zonas que se verán más gravemente afectadas por este proceso) [Foto vía e-ducativa.catedu.es].

Ante esta información, nos advierten que no debemos encogernos de hombros y seguir viviendo nuestras vidas como si nada, sino que debemos afrontarlo con energía y dar paso al cambio. Laura Faye Tenebaum, escritora científica de la NASA, ya lo avisaba en uno de sus últimos artículos: “el cambio climático es el mayor reto de nuestras vidas, y los retos son lo que nos hace seguir adelante”. Y adelante es hacia donde debemos dirigirnos. Empezando por reducir las subvenciones a los combustibles fósiles e invertir en un modelo energético 100% renovable, eliminando cualquier obstáculo legal o económico.

Los humanos dependemos totalmente de la salud del planeta y, si no nos comprometemos con la lucha contra el cambio climático —ya sea como individuos, como comunidad o como nación—, puede que sea demasiado tarde para salvar más de 4.000 millones de años de vida.

Hasta ahora, han sido los países más empobrecidos los que han sufrido las peores consecuencias de dicho desastre ambiental, pero cada vez más esto empieza a cambiar. El cambio climático nos afecta a todos. Así, es crucial que España se sume a los esfuerzos por no sobrepasar el aumento de 1’5ºC de temperatura. Cabe avanzar hacia un futuro habitable, decidida y constantemente. Es hora de sacar nuestro instinto de supervivencia.

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Publicado originalmente en United Explanations

Khristina Santos

About Khristina Santos

Khristina is an environmental writer, an eco-blogger and a digital communicator. Passionate about conservation, wildlife and social justice, she believes communication is key to creating a better world.