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La empresa estatal Petroperú S.A. fue sancionada con más de USD $ 14 millones (49 749 795 de soles), la multa más alta impuesta por la entidad fiscalizadora ambiental del Perú, el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA).

¿La razón? Una serie de incumplimientos a los compromisos ambientales relacionados al Oleoducto Norperuano (ONP) que transporta el petróleo nacional. Las faltan ambientales han ocasionado diversas fugas del crudo en zonas de la Amazonía peruana, lo que ha contaminado el ecosistema y ocasionado un daño profundo a las comunidades indígenas que lo habitan.

El OEFA mediante la Resolución Directoral N° 1712-2017-OEFA-DFSAI impuso la sanción económica a la petrolera estatal por los derrames petroleros sucedidos en los distritos de Imaza (región de Amazonas) y Morona (región de Loreto).

kilómetro 440+781 del Tramo II del Oleoducto Norperuano (ONP). El segundo derrame, del distrito de Morona, sucedió el 2 de febrero del 2016 y se debió a una fuga de crudo a la altura el Km. 206+035 el Ramal Norte del Oleoducto Norperuano.

De acuerdo a la Resolución Directoral de OEFA, la gran multa a Petroperú S.A. se explica por tres razones: primero, el incumplimiento del compromiso del Plan de Adecuación y Manejo Ambiental (PAMA) lo que hubiera garantizado que se hubieran iniciado acciones para el mantenimiento del Oleoducto Norperuano; segundo, la generación de impactos negativos producto de los derrames petroleros en los dos puntos precisados en el párrafo anterior; tercero, no haber adoptado acciones inmediatas para controlar y minimizar los impactos negativos donde se registraron los derrames.

Photo: OEFA

Daños graves a fauna, flora y la población

La conclusión crucial que revela la resolución de OEFA es que sí se ha generado “daño real a la flora, fauna y la vida o salud humana”, lo que fundamenta la multa histórica que supera a los 14 millones de dólares americanos.

Con base a la inspección y análisis que realizó OEFA en el caso de Imaza y Morona, se detalla en la resolución directoral que en las áreas por donde discurrió el petróleo crudo se detectó especies de flora y suelo impregnados con hidrocarburos, lo cual afecta el ecosistema, el hábitat de la fauna, así como las actividades productivas de la población indígena local.

“Son las aguas y el bosque donde aprovechamos nosotros nuestra alimentación y nuestros materiales para la construcción de nuestras viviendas. Es nuestra propia fuente de vida la que está siendo contaminada […] y por eso es que hemos demandado preocupados porque se habla de [que] la Amazonía es el pulmón del mundo, pero no se ha hecho nada [para cuidarla]”, dijo en una entrevista pasada al medio peruano IDL Radio, Wrays Pérez, presidente del Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampis (GTANW), población indígena afectada por los derrames del crudo en Morona e Imaza.

Rocío Meza, abogada ambiental que tuvo a su cargo la defensa legal del pueblo wampis, contó a Climate Tracker Latinoamérica que “han pasado dos años desde los derrames y la población indígena awajún continúa en un estrés profundo. No saben si cultivar o no porque sus tierras han sido contaminadas; tampoco saben cómo les va a afectar el agua que beben. Ellos dependen estrechamente de los ríos. Sus zonas de caza también han desaparecido. Así sucedió en Villa Hermosa (Imaza) y en Puerto Alegría (Morona), como también en otros caseríos afectados”,

Climate Tracker Latinoamérica se comunicó con la Oficina de Relaciones Institucionales y Atención a la Ciudadanía de OEFA y uno de sus representantes nos confirmó que la empresa petrolera apeló la sentencia de la multa y, por ello, pasó a segunda instancia.

Photo: OEFA

Los derrames no son por sabotaje

La contaminación amazónica por derrames petroleros de Petroperú no son hechos aislados, sino una constante. Desde el 2014 se hicieron conocidos por la población internacional con el caso revelador de Cuninico, sin embargo, este es un problema ambiental de larga data. El ONP tiene una antigüedad de más 40 años en donde han sucedido un sinnúmero de derrames.

Para tener una noción de la gravedad de la contaminación petrolera, el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) ha detallado que en los últimos 20 años, desde 1996 hasta el 2016, se registraron hasta 190 derrames por fugas de petróleo del oleoducto.

La contaminación petrolera no ha estado exenta de conflictos socioambientales. Un ejemplo claro fue el bloqueo, por parte de la población indígena afectada, por más de 70 días de las embarcaciones comerciales y de petróleo en el río Marañón de Perú y una marcha realizada por los mismos en Lima en noviembre del 2016.

“El discurso que manejó Petroperú durante este proceso administrativo sancionador (de Imaza y Morona) fue de responsabilizar a terceros, en este caso, los indígenas, de haber sido los causantes de los derrames petroleros, pero esto no ha sido así y esta multa nos ha dado la razón”, dice a Climate Tracker, Juan Carlos Ruiz Molleda, Coordinador del Área de Pueblos Indígenas del Instituto de Derecho Legal (IDL), quien también formó parte de la defensa legal del pueblo indígenas wampis.

En el 2016, el propio exministro del Ambiente del Perú, Manuel Pulgar-Vidal ya había reconocido que el Oleoducto Norperuano es “obsoleto”.

Climate Tracker se intentó comunicar con algún representante de Petroperú S.A., pero hasta el cierre de este artículo no hubo respuesta.

El procedimiento administrativo sancionador también tuvo como tercero con legítimo interés al Instituto de Defensa Legal del Ambiente y el Desarrollo Sostenible (IDLADS), cuyo presidente, el abogado Henry Carhuatocto, también conversó con Climate Tracker.

“Lo importante de esta multa es que de ser aplicada deberá ser invertida en el proceso de remediación ambiental y en proyectos de desarrollo en los lugares de los derrames petroleros. Así lo ordena el artículo 21 de la Ley del Sistema Nacional de Gestión Ambiental. Sabemos que Petroperú ha apelado. Eso significará unos cinco años más de procesos administrativos”, comentó Carhuatocto.

Según el abogado ambiental de IDLADS, la estrategia de la petrolera estatal es extender el proceso administrativo para aplazar las sanciones.

Photo: CAAAP

La multa significa un gran avance en el derecho indígena

Ruiz Molleda de IDL señala que la importancia de la multa a Petroperú es su relevancia en favor del derecho indígena. “Antes la petrolera, como sabes, manejaba la tesis de que terceros eran los causantes de los derrames. Una sentencia anterior a Morona e Imaza, de otro derrame como el de Cuninico, ya había dicho emitido medidas correctivas, pero ahora lo que se ha logrado es una medida sancionadora”, dijo.

Además, agrega Ruiz Molleda, se confirma que la responsabilidad de los derrames petroleros es de Petroperú por su falta de mantenimiento del Oleoducto y su falta de acción inmediata para atender la gravedad de los derrames.

“Del total de 190 derrames registrados, me dijeron los de Osinergmin que 60 eran por corrosión del oleoducto, que obviamente es por falta de mantenimiento. Eso significa mucho”, declaró Ruiz Molleda.

Milton Lopez Tarabochia

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