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¿Cambiar mi modo de comer cambia el mundo?

En su reciente publicación, las Naciones Unidas mostraron los impactos de un calentamiento global a 1.5º (en comparación con un calentamiento de 2º). Como parte de su reporte, se ve que el consumo de productos animales es una de las causas de un clima más inestable y riesgos a la población. Una reducción al consumo de carne es altamente recomendada para disminuir los impactos ambientales ligados al consumo alimenticio.

Valeria comparte sus tips y aprendizajes

Aunque en el mundo occidental se están empezando a comer menos productos animales, parece que en la comunidad latina el concepto de un plato sin una presa sigue siendo ajeno a la mayoría. Por esto hablamos con Valeria Hinojosa, emprendedora social boliviana fundadora de “WaterThruSkin”. A través de su blog e Instagram busca compartir un modo de vida consciente con impacto positivo. Cuando le preguntamos por qué decidió ese modo de vida su respuesta fue simple:

Antes de volverme “influencer” de sostenibilidad, trabajé en la banca privada por 5 años. El estilo de vida monótono y egocéntrico de la industria financiara empezó a consumirme el alma. Fue en ese momento que me senté a analizar mi vida y como podía volverme un mejor ser humano. Primero comencé con mi dieta vegana, viviendo y respirando un estilo de vida consciente a diario. De eso se trata. De lograr un impacto poderoso en el mundo y en nosotros mismos, volviéndonos seres más conectados e informados en todo sentido de la palabra.”

Puede sonar simple escrito en unas cuantas líneas, pero ¿cómo logró una latina volverse vegana? Valeria nos comparte que para ella comenzó con pasos chicos. “Comencé eliminando lácteos, luego carne y por último los mariscos y el pescado. Pasos saludables que hicieron fácil que me vuelva totalmente vegana hace 4 años. Eso es lo importante, mantener una dieta saludable como vegetariano o vegano

En eso coincide Walter Willett, Profesor de Epidemiología y Nutrición en Harvard. Nos dijo que es indispensable comer de manera inteligente y sostenible. Pudimos hacerle unas cuantas preguntas donde nos explicó por qué comer menos carne era mejor: “Comeremos de manera más saludable si reemplazamos la mayoría de nuestra carne roja por proteína a base de plantas como nueces, soya, frijoles y otras legumbres. Esto reducirá a su vez la producción de gases a efecto invernadero y nuestra huella medio ambiental.”

¿Cuáles son las cifras que prueban esto?

Según la universidad de Oxford, una dieta a base de plantas reduce la emisión de gases a efecto invernadero de 73% (dependiendo de dónde se vive). De igual modo, se requerirían alrededor de 3.1 hectáreas menos en superficie en tierras de cultivo para este tipo de dieta.

Walter Willett nos contó también que la reducción de consumo de carne no solo disminuye los efectos negativos en el medio ambiente, sino que crea menos gastos. Si los gobiernos apoyaran la producción de fuentes de proteína a base de plantas, esto reduciría sus costos. “Además podrían poner impuestos en la carne roja y los productos lácteos que se reflejaría en los costos relacionados al daño ambiental (como la limpieza después de huracanes o los costos de salud más elevados”, nos sugirió.

Para el profesor de la universidad de Harvard, “Hay que limitar el consumo de carnes rojas a una pequeña cantidad en comidas esporádicas, como en la cocina mediterránea (no tiene que ser cero). Felizmente, hay miles de maneras de proveer platos maravillosos y deliciosos de esta manera. Además debemos mirar cada paso en el sistema de producción para que sean lo más eficientes posibles y reduzcan los desechos.”

Foto tomada por Valeria de WaterThruSkin

Se necesita disminuir el consumo de carne a la mitad de su consumo actual de aquí al 2050 para evitar un calentamiento aún mayor y tanto Valeria como el profesor Willett se muestran optimistas. “No es difícil, la transición debería ser relativamente fácil para mucho de Latino América porque los platos tradicionales Latinoamericanos eran a base de plantas originalmente. Las tradiciones culinarias de México, por ejemplo, tenían como base maíz y frijoles con salsas y hierbas añadidas.”, comentó Walter Willett. Para Valeria es necesario seguir conscientizando ya que “los humanos aprendemos más al ser inspirados por historias de otros”.

Es tiempo entonces para nosotros de compartir lo aprendido y también actuar en nuestros países para incentivar un consumo más sostenible y atento a los impactos que producen nuestros platos. Porque:

“Si continuamos en nuestro camino actual, el futuro será mucho peor para nuestros hijos y nietos, y la capacidad del planeta para apoyar la producción adecuada de alimentos se verá afectada.” W.W

Ines Yabar

About Ines Yabar

Inés is a sustainability advocate that uses her degree in communications to share her passion for the planet. Some of her main hobbies include making DIY products and doing beach cleanups.

Climate Roundup – October 17